Melilla es quizás, junto su vecina Ceuta, una de las ciudades españolas que ofrecen mayor mezcla cultural gastronómica. En su cocina encontramos influencias andaluzas, árabes, levantinas incluso hebreas. Su situación costera hace que Melilla disponga de unos excelentes pescados y mariscos, pero es también la huerta un manantial a destacar, dando estupendas cosechas de verduras y frutas.

Entre los pescados encontramos los boquerones, calamares, chopitos… preparados frecuentemente en frituras. Pero la caballa, el atún, la melva y el bonito componen los elementos estrellas de la cocina melillense. En los mariscos destacamos sus mejillones, langostinos, gambas, coquinas…siempre caracterizados por su sabroso sabor.

Entre las verduras melillenses destacan los espárragos, alcachofas, judías verdes, o los exquisitos tomates de Trara. Las huertas de Melilla nos proporcionan naranjas, mandarinas, melones y sandías de primerísima calidad.