En esta pequeña e industrilizada comunidad, los espacios se aprovechan en su totalidad para el cultivo de productos excelentes. Encinares y pastos para el ganado vacuno como en la sierra de Guadarrama, donde se elaboran magníficos quesos, olivos que producen el reconocido Aceite de Madrid, viñedos para elaborar los vinos madrileños. En el campo se cultivan entre otros las famosas alcahofas de Ciempozuelos, las lentejas de Colmenar de Oreja, los espárragos de Aranjuez y numerosas hortalizas en la cuenca del Alberche.

Hay que destacar su famosa lonja, donde las mejores piezas de muchas comunidades parten para estar en Mercamadrid a primera hora del día. En el recetario encontramos un plato que sobresale: el cocido madrileño, para poder calentar y tomar fuerzas en los fríos días de invierno. Hay otros platos típicos y guisos muy característicos como los callos y potajes.

Y es que no hay mejor sitio para realizar turismo gastronómico que en Madrid, miles de restaurantes temáticos y de cocina regional se encuentran en su extenso callejero. Madrid es la evolución de la cocina de la olla pobre a lo más sofisticado del panorama internacional.