La mezcla del clima y del paisaje hace que la Rioja disponga de unas huertas, en su pequeño territorio, inmensas y esplendorosas. Gracias a los productos de la huerta se pueden preparar sabrosas menestras, a base de espárragos, alcahofas y guisantes. En pequeños huertos que suelen ser familiares, se cultivan las pochas, que son un tipo de alubias blancas; o los caparrones colaros de semilla roja como la variedad colorao de Anguiano o de semilla negra como las de la variedad de Tolosa.

Los espárragos también son productos estrellas en las huertas riojanas. La alcahofa blanca de Tudela, el pimiento rojo riojano y las coliflores de Calahorra, con indicación geográfica protegida, cierran el amplio repertorio de productos de la huerta riojana, pero sin olvidar otras hortalizas como los guisantes, zanahorias, tomates, puerros y habas.

Las tabernas y bares de la Rioja ofrecen al visitante vinos acompañados de pinchos o banderillas de: champiñones, lecherillas, anchoas, embuchados, sardinas con guindilla, setas, tortilla…que hacen que todo aquel que los prueba quede enamorado de tan extraordinaria gastronomía.